qué bien estaba cuando solo fingía la indiferenciaqué desagradable es a veces no sentirse una menos
qué vacía es en realidad la sensación de acepto
qué poco útiles son las lágrimas
qué mal vive el que se quiere, y cómo todos en realidad buscamos sentirnos así
¿quién sabe? quizás algún día, feliz o triste, llegue a negar estas palabras.
mientras tanto me quedaré sentada y esperaré, como he hecho siempre



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